La Policía Nacional ha detectado cientos de casos de inmigrantes ilegales llegados en pateras que portaban documentación falsa expresamente preparada para acogerse a la regularización extraordinaria impulsada por el Gobierno. Fuentes de la Unidad Central Contra Redes de Inmigración Ilegal y Falsedades Documentales (UCRIF) de la Comisaría General de Extranjería y Fronteras consultadas por LA GACETA aseguran que lo detectado hasta ahora es solo «la punta del iceberg».
Los agentes consultados por LA GACETA y que han formado parte del proceso en los últimos meses han sido testigos de cómo muchos de estos inmigrantes llevaban encima pasaportes fraudulentos, documentos de identidad alterados y, sobre todo, una batería de papeles fabricados para acreditar una presencia en España que en numerosos casos nunca existió. «Cuando los entrevistábamos muchos llevaban papeles encima de dudosa veracidad para justificar aquí su residencia», explican los efectivos de Extranjería y Fronteras.
Las mafias de tráfico de personas aprovecharon el anuncio de la regularización masiva para montar un negocio paralelo. «Han estado suministrando incluso en origen la documentación falsa a quienes decidían subirse a una patera», aseguran los agentes consultados. Facturas de gas, líneas telefónicas, contratos de alquiler inventados e incluso tickets de restaurantes y recibos de bares se distribuían en las propias embarcaciones o antes de zarpar para simular arraigo. «En algunos casos, los inmigrantes llegaban directamente con estas ‘pruebas’ preparadas desde sus países de origen o desde terceros países de la UE».